La educación en Corea del Sur

Hace unos días estuve comiendo con un colega coreano. No os voy a engañar, me pone los dientes largos cuando me hablan de educación: le tienen un respeto increíble y eso es algo que me llama mucho la atención. No todo es perfecto pero lo saben e intentan mejorarlo. Este hombre me contaba que un profesor universitario es una posición muy codiciada en el país: ellos tienen un buen salario, gran respeto y educación, así como apoyo gubernamental. Está bien visto.

Todos los profesores con los que he hablado han realizado, mucho años atrás, estudios en el extranjero. Principalmente en Estados Unidos o Reino Unido, ¿pueden decir lo mismo los profesores españoles? No sé si será el ambiente en el que me muevo pero casi todos hablan inglés. Perfectamente. Obviamente, a los más mayores les cuesta más que a los jóvenes, pero van tirando. Al menos, lo intentan. No es fácil acceder a un puesto y sufren varios controles y pruebas de acceso.

Otra cosa que me llama la atención es que, en las clases, no habla nadie. Todo el mundo escucha al profesor (casi todo el mundo, he visto a dos o tres dormir con un descaro alucinante). Y no lo he visto en una sola clase. Intento moverme todo lo que puedo. Igualito, oigan. Si tienen que participar, participan. ¿Lo hacen todos? Obviamente, no: los hay más tímidos y menos, pero al que lo hace se le mira bien, no mal.

Siendo una economía todavía en desarrollo y con un gasto en educación relativamente moderado, Corea del Sur tiene uno de los sistemas educacionales más avanzados en materia tecnológica del mundo, sorprendiendo además con los excelentes resultados obtenidos en las pruebas internacionales. En mi opinión, por lo que poco que puedo apreciar, se trata de un acuerdo político que aguanta desde hace más de cincuenta años. En España, un hombre serio y que sabe lo que hace como puede ser Gabilondo, ministro de Educación, no ha podido, por más que lo ha intentado, llegar a un Gran acuerdo sobre educación, ¿qué mierda de país queremos? Según la OCDE, Corea del Sur era, hace cincuenta años, un país que estaba al mismo nivel que Afganistán. Es más, tras la guerra civil que sufrieron, entre el 1950 y el 1953, Corea del Sur era mucho más pobre que Corea del Norte. Hoy día, el PIB del Sur multiplica al del Norte por casi 37. Y Corea del Sur es uno de los países que está a la cabeza en cuanto a patentes: se vuelcan en la educación práctica.

El sistema educativo coreano consiste en seis años de primaria, otros seis de secundaria y de dos a cinco años de educación superior. La educación secundaria se divide en la académica y la profesional y la educación superior está clasificada en cuatro categorías: entre ellas, universidad y universidad de profesores.

Obviamente, como ya dije antes, no todo es perfecto. Este artículo de El País lo resume muy bien, aunque, por mi experiencia, no puedo decir que las clases estén masificadas.

En mi opinión, la clave es el respeto y la puesta en valor de la educación. Además, a los estudiantes no se les miente, el sistema coreano es muy, muy competitivo y, quien no se lo curra, no gana. Ellos lo saben y se ponen al día.

Un par de anécdotas, justo al lado de donde vivo, hay un joven que, siempre que paso, está estudiando. Estoy por acercarme a él y decirle que se tome un descanso. Salgo un día a las 8am y ya está allí. Vuelvo a las 9pm y sigue allí. Es buen resumen de lo que quiero decir. Y, sobre todo, la cosa es que el hecho de que haga eso no está mal visto. Esa es la clave.

De igual modo, una chica me contaba el otro día que, tres veces a la semana, se levanta a las 5am para ir al Instituto de Lengua Inglesa: se está preparando un examen de inglés. De forma obvia, seguidamente comienza sus clases en la universidad a primera hora. En España, aunque soy consciente de que hay gente que hace algo similar, por decirlo de alguna manera, no está bien visto. Te tacharían de loco.

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