La integración II

Las razones por las que se llevan a cabo pueden ser ofensivas o defensivas. Las primeras responden a la iniciativa de la empresa y pretenden aprovechar una nueva línea de negocio y las segundas suelen dar respuesta a la acción de un competidor o competidores o una posición de privilegio (Badarjí y Gómez Amigo, 2004: 252). Así, la decisión de tomar una estrategia u otra, depende de cada momento: de la situación financiera, de la competencia o del poder de mercado o licencias conseguidas (Bustamante, 1999: 90).

Desde el auge de la televisión, especialmente en Estados Unidos, esto es lo que ha sucedido. Lo ocurrido desde los años setenta, por tanto, no es otra cosa que la consecuencia de los diferentes movimientos empresariales desde décadas. Ya en los años cincuenta la relación de amor y odio entre estudios cinematográficos y cadenas de televisión era una constante. En un primer momento, quizá por miedo, se produjo el boicoteo de los grandes estudios a la industria televisiva: desde la prohibición a los actores de trabajar en programas de televisión hasta los intentos de que no se vendieran derechos de emisión de películas a las televisiones. En 1955, convirtiendo en vanos dichos esfuerzos, Warner Bros. acordó la producción de una serie semanal —Warner Bros presents— para ABC. El resto de grandes estudios se convencieron de las ventajas del medio televisivo y, poco tiempo después, tanto para producir programas de televisión como para colocar las películas que producían, consolidaron las relaciones. La televisión se convirtió en inspiración del cine y el cine también para la televisión. En apenas unos pocos años las dos industrias crearon fuerte vínculos y los estudios de cine se convirtieron en los principales suministradores de programación de ficción para la televisión, tanto series como películas (Cascajosa Virino, 2006).

En los sesenta, estas buenas relaciones se truncaron y se volvió a la confrontación. Esta vez fueron las causantes el excesivo aumento de los precios de las películas y el crecimiento de la producción propia por parte de las televisiones. La paz no se firmó hasta 1971, cuando las relaciones entre ambos oligopolios se comenzaron a regular por medio de la Prime Time Access Rule y la Financial Interest and Syndication Rule. A partir de ese momento, la sucesivas flexibilizaciones legislativas se continuaron produciendo y las facilidades para los grandes grupos fueron en aumento. En 1991 y en 1995, la Federal Communications Commision (FCC) decidió disminuir la presión legislativa sobre los grandes grupos hasta hacerla casi inexistente. Así, los históricos estudios de Hollywood, integrados ya en grupos transnacionales de medios, absorbieron a las televisiones y se convirtieron en lo que son actualmente.

Lecturas: ‘Estructura y gestión de empresas audiovisuales’, de Mercedes Medina

Hace bastante tiempo que leí y trabajo con ‘Estructura y gestión de empresas audiovisuales’ de Mercedes Medina Laverón, profesora de la Universidad de Navarra, donde es Directora del Departamento de Empresa Informativa y Directora del Máster de Gestión de Empresas de Comunicación.

En mi opinión, es un libro muy recomendable si estás interesado en conocer mejor cómo se ha producido el cambio en las empresas informativas en España. Está editado en 2005 y, como manual, es de gran utilidad para los estudiantes universitarios que deben formarse en el campo de la comunicación audiovisual y que necesitan saber cómo están estructurados los mercados televisivos.

El libro está dividida en dos partes claramente diferenciadas. La primera de ellas está dedicada a la estructura del mercado ofreciendo una visión más ‘macro’ del asunto. Es presentada tras una extensa introducción sobre los orígenes y el desarrollo histórico de este tipo de mercados. Quizá chirría la disposición de los capítulos, pero ofrece una visión general y sucinta sobre los países más importantes en Europa y también sobre Estados Unidos. Además, aunque de forma tímida, introduce ciertos aspectos sobre la estructura de mercado en Latinoamérica.

La segunda parte, sin embargo, está dedicada a la gestión de empresas televisivas y engloba ciertos aspectos que son muy interesantes a la hora de dirigir y coordinar personas y activos en el sector. Trata aspectos como la dirección de empresas, la organización, la valoración de necesidades económicas y resultados financieros, así como la siempre difícil valoración artística y comercial del producto audiovisual.

Como única crítica, resaltar que quizá ambas partes no están los suficientemente integradas y su valor es mayor si se analiza parte a parte que si se toman como conjunto. Por el contrario, es un libro claramente bien documentado que ofrece una visión desde el punto de vista empresarial de la actividad de gestión de las empresas informativas y que ha contribuido a aportar algo más de luz a un tema que, al menos para mí, me parece de vital interés no solo en el intento de conseguir un beneficio económico, sino también social y cultural.

La televisión hispana en Estados Unidos: el caso de Telefutura

Telefutura es la tercera cadena de televisión hispana en Estados Unidos. También es propiedad del Grupo Univision y fue lanzada en 2002.

Es propietaria y operadora de 18 estaciones de alta potencia y 14 de baja potencia, que constituyen la distribución principal de la cadena en Estados Unidos. Sin embargo, la cadena Telefutura también se distribuye a través de 23 emisoras afiliadas de señal abierta y 509 emisoras afiliadas de cable y satélite. Emite películas en horario de máxima audiencia, cuando Univision y Telemundo ofrecen telenovelas (GECA, 2006: 226). Siendo considerada la tercera cadena en habla hispana del país, a menudo pasa a ser la preferida del segmento joven de espectadores debido a su programación más desenfadada.

BIBLIOGRAFÍA

GECA (2006) El Anuario de la Televisión

Perspectiva, visión y opciones

Últimamente noto cierto desánimo entre las personas que me rodean. Sin ser una muestra especialmente objetiva, la gran mayoría de contactos de Facebook parece que sólo saber quejarse. Y me toca los cojones.

Sin duda, dicho malestar es provocado por la actual situación económica y laboral que, siendo jóvenes como somos, nos afecta especialmente. En este sentido, tienen todo el derecho a quejarse —aunque yo prefiero apretar bien los dientes—. Sin embargo, y dejando este grave problema a un lado, también contemplo lamentos cuando, en mi opinión, lo que tienen que hacer —yo lo hago, lo intento constantemente— es sólo caminar. Caminar apretando bien los dientes. Si no quieres hacer algo que estás haciendo, busca una solución para no tener que hacerlo. Con rabia y con dirección. Esto último es importantísimo. En mi tiempo en Estados Unidos, pasaba muy a menudo por una gran lona donde había escritas muchas citas, de esas que personalmente me encantan. A bote pronto, de una de ellas se desprendía: ningún esfuerzo sin objetivo.

Casualmente, mientras pensaba todo esto encontré varios vídeos de Nick Vujicic. Aunque ya lo conocía, al volver a visualizar los vídeos, mi mente asoció las dos situaciones. Mas allá de que este chaval no tenga ni manos ni pies —pura anécdota— deja tres ‘perlitas’ que no deberíamos olvidar.

La primera de ellas es la perspectiva. Tengo 27 años recién cumplidos. A mis ojos, soy todo un yogurín. Pues bien, casi todos los días escucho algún comentario sobre cómo hago ciertas cosas a mi edad. Increíble, pero cierto. Incluso de gente ¡de mi edad! La gente sólo ve las cosas del día a día y no lo que tú tienes en la mente a largo plazo. Y eso que me va cojonudamente —y relativamente— bien. Para llegar a cumplir tus objetivos, debes hacer muchas cosas que, a primera vista, son incomprensibles para los demás. De hecho, creo que muchas personas no mirarán nunca a largo plazo. Cuando estaba en el instituto, ya tenía compañeros que se iban a forrar sin estudiar o trabajar. Y a esa edad, ¡cualquier comentario influye! No hace falta decir quien, mediante la constancia, va metiendo más goles. Cuando quiero hacer algo de calado en mi vida, siempre me pregunto, ¿cuánto supone esto en el total de mi vida? ¿Me acordaré si hice esto o lo otro a la edad adecuada dentro de veinticinco años? Como no tengo pensado morirme nunca —siempre se mueren los otros—, el resultado es que pruebo a equivocarme: siempre hay tiempo para corregir errores. Steve Jobs llama conectar puntos a eso de hacer cosas en el corto plazo que sólo adquieren todo su sentido en el largo. Se necesita perspectiva de dónde estamos y qué somos en la vida. Una vez la tengas, dale valor.

Sin embargo, mucha gente, simplemente por miedo al que dirán, o simplemente por miedo a secas, no lo intenta. Una pena. Creo que no tienen la suficiente perspectiva sobre su propia vida para sentirse más ‘libres’. Poco a poco, al no atreverse, en mi opinión, se hacen hasta ‘peores personas’. Me irá mejor o peor, pero nunca me pasará eso. Mucho de lo que somos y vivimos, y del éxito que tengamos, depende de nuestra mente, de la manera cómo vemos nuestra vida. Mira tu propia vida sin importarte que piensan los demás. No es que no te importen éstos pero, con el paso del tiempo, conectando puntos, ya se darán cuenta y comenzarán a respetarte.

La segunda ‘perlita’ tiene que ver con la visión, que en mi opinión acota a la perspectiva. Si bien en el párrafo anterior digo que se intente, siempre hay que pensar cómo poder llegar a la situación que queremos. Nuestros sueños son sueños, pero muchos de ellos se pueden llegar a conseguir con esfuerzo, paciencia y constancia. Se debe dejar de mirar las oportunidades perdidas o no aprovechadas y concentrarse en el futuro. Tener un plan es importante. Si no sabes dónde cojones quieres ir, mal asunto. Párate a pensarlo todo el tiempo que haga falta, no hagas nada que no quieras hacer, pero, cuando lo tengas, no te pongas límites. Los únicos límites que deberías tener en tu vida son los límites que te empujan a mejorar en aquello que hayas decidido hacer. Si antes decía que me va bien no es porque sea más listo que la media —soy más tonto, creedme—, pero sí es porque nunca paro, nunca me conformo. Y no es ser avaricioso. Es ser ambicioso —que no mala persona—: quiero crecer y hacer crecer. Supongo que tienes cosas malas —como todo—, pero las buenas ganan por goleada.

La tercera cuestión es tener opciones. De esto Javi sabe un montón, será que no le he metido ‘chapas’ en el bar mientras nos tomábamos una caña. Siempre hay que tener un plan A, un plan B y un plan C para llegar donde queremos. La vida es perra y siempre hay sorpresas en el camino. No siempre el camino más sencillo o más corto es el mejor. Si falla uno, que siempre hay que tener otro plan para llegar al mismo puerto. No siempre tenemos garantizado que podamos tomar ese camino. Aquí, basándome en mi propia experiencia, dos consejos —escribo esto y todavía no sé quién soy yo para dar consejos…—: se abren más puertas siendo buena persona y siempre vence el que insiste.

Por último, aquí os dejo los enlaces a los tres vídeos de Vujicic: primero, segundo y tercero.

Entrevista: Susana Alosete, ‘La chica de la tele’

Susana Alosete, productora audiovisual y bloguera de ‘La chica de la tele’, accedió hace algunos días a responder algunas preguntas sobre televisión y ficción televisiva. Por si os interesa, aquí os dejo el resultado. Muchas gracias a ti, Susana.

1-¿Qué impacto ha tenido la revalorización de la pequeña pantalla sobre otros sectores como, por ejemplo, el cine?

Antes de la revalorización que mencionas había una diferencia muy clara entre profesionales del cine y profesionales de la TV, con una clara minusvalorización de la segunda (no sin motivo le llamaban la pequeña pantalla). Hoy en día todo eso ha cambiado y tanto directores como actores o guionistas, no solo no tienen problemas en trabajar en televisión, sino que se enorgullecen de ello y no lo utilizan únicamente como trampolín para llegar al cine. Pese a todo, los actores siguen cayendo en la tentación del celuloide, haciendo incursiones en el medio cada vez que tienen oportunidad o dejando de cualquier manera sus responsabilidades en series y programas cuando ven que su carrera cinematográfica puede despegar (estoy pensando en Katherine Heighl, de Anatomía de Grey).

2-¿Cuáles han sido las claves del éxito de las series norteamericanas de la última década?

Una buena racha de creatividad, unos actores sin complejos y creo que un apogeo del fenómeno fan gracias a las posibilidades que ofrece Internet.

3-¿Es la televisión en Internet –en la Web o en el móvil– el medio del futuro?

Es difícil predecir el futuro porque un invento cualquiera que podemos desconocer en pleno 2011 puede revolucionar todo el sector como ha ocurrido con Internet. Lo que tengo claro es que desaparecerá ese concepto de televisión en internet o televisión en el televisor. Con cada vez más aparatos con conexión directa a la red y la proliferación de media centers en el salón que usa la tele como monitor, las nuevas generaciones no distinguirán lo que viene por el satélite, su conexión a internet o la antena del tejado. El móvil será una extensión más de esta amalgama de acceso al entretenimiento aunque sus reducidas dimensiones nunca lo convertirán en el principal dispositivo para disfrutar de contenidos tradicionalmente televisivos.

4-¿Es producir series de ambición narrativa la mejor manera de competir en materia de contenidos audiovisuales? ¿se complementa con la telerrealidad o, por el contrario, están enfrentadas?

Todos los contenidos televisivos son complementarios, aunque la fragmentación de las audiencias conlleva una especialización de las cadenas para mantener al público cautivo. Así, hay cadenas reconocidas por sus productos de ficción, mientras que otras son conocidas por sus realities o debates rosa. Hace años la diversidad en la parrilla era la mejor manera de lograr audiencias fieles pero ahora, cuanto mayor sea la personalidad de la cadena, más estables serán sus resultados y mayor será su reconocimiento de marca.

5-¿Hasta qué punto es determinante la oferta de ficción televisiva en la rejilla de programación como constructora de imagen de marca de las cadenas de televisión generalistas y temáticas?

Como comentaba en la pregunta anterior, no solo la ficción televisiva construye marca, entendiendo marca como personalidad de los canales. Otra cuestión diferente es el prestigio, que sigue construyéndose a base de buenos productos de ficción y documentales o informativos relevantes, aunque no sean estos productos los que más audiencia arrastren.

6-¿Cuáles son las diferencias en cuanto a promoción entre las series americanas y las series españolas?

Yo no diferenciaría tanto entre uno y otro país, pues las promos de los canales temáticos españoles no tienen nada que envidiar a las de los americanos (no son pocos los premios Promax que tiene la autopromoción española). Sin embargo, los canales generalistas tienden a mostrar simples avances de la historia que se verá en el siguiente episodio o recortes de lo que pasó en la temporada anterior, en lugar de trabajar una historia única y especial para las autopromos. Es una pena porque hay muy buenos profesionales del medio que terminan limitados a pegar planos en lugar de crear piezas de calidad para las que están sobradamente preparados.

7-El famoso lema de HBO reza ‘No es televisión. Es HBO’, ¿es la concepción estética y narrativa la que ha hecho que HBO sea considerado como el referente máximo de la calidad televisiva?¿O ha sido un tipo de gestión determinado el que ha llevado a la compañía a convertirse en un referente dentro y fuera de los EE.UU.? ¿El modelo de negocio condiciona los contenidos?

Claro que el modelo de negocio condiciona los contenidos, lo que es fundamental es saber o querer mantenerse en el camino marcado por el modelo con el que se arranca, sin caer en la tentación de la audiencia fácil o masiva (Cuatro y La Sexta por ejemplo, no tienen nada que ver ahora con lo que fueron en sus primeros meses de emisión).

Los canales de pago norteamericanos parten con una importante ventaja: hay muchos hogares y aún pequeños porcentajes de share o abonados suponen una importante fuente de ingresos. HBO ha sabido invertir en calidad y captar a la audiencia a base de productos originales y que el resto de canales no estaban dispuestos a abordar. Quizá ellos hayan sido los primeros en creer que la televisión era tan importante o más que el cine y que merecía la pena tratar sus producciones con el mismo rigor y respeto, con un mimo que ha dado resultados y que les ha hecho reconocidos en todo el mundo por ese sello de calidad. Sin embargo, creo que empieza a haber otros actores en el mercado que pueden competir, no tanto por la audiencia como por la imagen de marca, con series que en un momento dado no sabes a qué canal pertenecen, como Mad Men o algunas de Showtime.

8-¿Existen grupos empresariales de comunicación europeos que puedan hacer series de ficción como las americanas? ¿Es sólo cuestión de dinero? ¿O se necesita un cambio de mentalidad?

El dinero es muy importante y nuevamente aludo al número de hogares en EE.UU., que permite que las televisiones ejerzan una importante influencia sobre audiencias, que son pequeñas en ‘share’ pero muy grandes en ‘ratings’. Si a esto sumamos que las producciones americanas tienen un mayor recorrido, con más ventanas de explotación y ventas internacionales, los presupuestos con los que se cuenta ayudan mucho.

Creo además que los americanos producen para el mundo, no solo para ellos mismos, con lo que sus series son más fáciles de entender, más susceptibles de identificar a sus personajes con el público que las ve, frente a otros productos españoles, que son demasiado localistas y que tienen difícil futuro fuera de nuestras fronteras. Es importante que no perdamos la identidad y que también nuestras producciones lleven ese sello “Made in Spain” pero a veces eso supone un handicapp, especialmente en una sociedad cada vez más abierta, más global.

Y por último, no debemos olvidar que el entretenimiento es la principal industria de EE.UU. Mientras en España hacemos vino, calzado, aceite de oliva o embutidos de la máxima calidad porque desde pequeños lo vivimos como parte de nuestra identidad, los americanos hacen cine y series de televisión.

9-¿Es impensable que el espectador español esté dispuesto a pagar por disfrutar de contenidos televisivos de cierta factura y ambición artística-comercial de producción puramente española y/o europea? ¿Se puede conseguir sabiendo que dos de cada tres usuarios de HBO no han visto, por ejemplo, ‘Los Sopranos’ y Digital+, la principal plataforma de televisión de pago en España, tiene alrededor de dos millones de abonados?

Los últimos datos dicen que Digital + ha perdido casi medio millón de abonados y anda ahora por 1,600,000.

Por tradición, los contenidos españoles son los que vemos en televisión en abierto a cambio de nuestra atención en cada corte publicitario o una parte de nuestros impuestos (hablar de gratis siempre me ha parecido inadecuado), mientras que la llamada televisión de pago está destinada a productos americanos que de otro modo no veríamos, pues la ficción que triunfa ahora mayoritariamente es la española. No descarto que se trate de un ciclo y próximamente pueda cambiar. De todos modos, si tiene que financiarse solo con las cuotas de los abonados será complicado y nuevamente volvemos al tema del número de habitantes en uno y otro país.

10-En mi opinión, la gestión de productos audiovisuales a nivel profesional será multidisciplinar. Junto a las destrezas referidas al desarrollo de capacidades críticas en lo narrativo y el dominio de los lenguajes propios de cada plataforma –que permiten determinar a priori si un proyecto es viable o no–, ¿piensas que la creatividad en la producción se encuentra en la toma de decisiones?

No, yo creo que la creatividad depende de los factores tradicionales y que es la toma de decisiones la que es capaz de identificar esos procesos creativos que pueden convertirse en un éxito o al menos dar el paso necesario para construir un buen producto.

Es imprescindible que exista un buen productor detrás de cualquier obra audiovisual para “dominar” al equipo, es como una madre con una familia numerosa cargada de buenas intenciones pero a la que debes atar e inspirar a partes iguales para sacar lo mejor de cada uno y de la familia en conjunto.

11-¿Dónde queda el talento y la innovación en las televisiones y productoras españolas?

Últimamente me atrevería a decir que brilla por su ausencia. El conservadurismo y la imitación parecen las pautas a seguir, nadie se atreve a asomar la cabeza y el que lo hace, si no perece en el intento, ve como se reproducen cosas similares alrededor. Y encima se hacen remakes de series míticas o se crean productos inspirados en éxitos americanos.

Lo malo es que al final las productoras y las cadenas, como el resto de empresas, deben sobrevivir y cuando una audiencia no demanda cierto tipo de productos, difícilmente terminarán por aparecer.

12-¿Cómo se puede convertir una serie de televisión en un producto transversal que pueda vivir en los diferentes segmentos de entretenimiento por sí solo?

Creo que los productos transversales son fruto de la necesidad o simple deseo de explotar al máximo una marca, de sacarle todo el jugo posible, aunque al final ese dinero sea es el chocolate del loro, pues el producto televisivo es el que realmente genera ingresos, tiene fuerza y atrae a las masas. Como dices, son franquicias, pero que no son viables sin el producto televisivo.

13-¿Es el guión la materia prima de una serie de televisión?

No necesariamente. Recientemente hablaba con otro crítico de la nueva apuesta de José Luis Moreno para TVE, el remake de Las Chicas de Oro. Como bien decía, con las actrices tan fabulosas que han logrado reunir, era el momento de tirar el guión a la basura y arrancar un proyecto completamente nuevo.

Es solo un ejemplo de por qué el guión solo no basta o unas buenas actrices no son suficientes. El conjunto debe ser armónico e igualmente sólido porque solo algunos de los ingredientes no hacen un buen producto.

14-¿Cuáles son las cualidades que debe tener un productor ejecutivo que se dedique a la ficción televisiva? ¿Cuáles son las cualidades que deberá tener un productor transmedia?

Sinceramente, no lo sé. Creo que es muy difícil predecir qué respuesta tendrá la audiencia ante un producto y vemos constantemente como buenas obras fracasan estrepitosamente y otras claramente mediocres se mantienen en la parrilla mes a mes, año a año. El productor ejecutivo debe identificar muchos factores de riesgo y de éxito y solo la experiencia y una buena cantidad de intuición le permitirán triunfar.

Respecto al productor transmedia, creo que sigue siendo un productor, únicamente debe ser consciente de los cambios que se están produciendo, no temerlos y asumirlos como un presente que está aquí para quedarse.

15-¿Es la tarea del productor ejecutivo gestionar proyectos y gestionar marcas? ¿Dónde queda la gestión de equipos y comunidades en su labor?

Creo que depende de cada organización y como quieran estructurar el organigrama y las tareas de cada uno. Al final los cargos son solo eso, nombres en una tarjeta y dependerá de las capacidades de cada productor, de su osadía y ambición y por supuesto de lo que a cada uno le permitan hacer.

16-¿Consideras al productor ejecutivo, responsable del proyecto, la estrella de la ficción televisiva?

No, en absoluto, creo que es un trabajo de equipo y que, volviendo al simil de la madre de familia, su labor es solo la de guiar y permitir que los demás exploten sus capacidades de la mejor forma posible pero permitiéndoles al mismo tiempo ser independientes y creativos, conformar su propia personalidad y diferenciarse.

17-¿Hacia dónde va la ficción televisiva?

Hacia una desestructuración completa. La televisión como la entendemos ahora, es decir, la televisión pasiva, ocupará cada vez más horas de su parrilla emitiendo programas en directo, eventos con contenidos deshechables y que no tiene sentido ver en otro momento o lugar.

La ficción sin embargo debe crearse para un consumidor que ya no admite que le marquen una hora y un día en el calendario para ver ese producto y debe por tanto ser lo suficientemente atractiva e incluso adictiva como para que ese espectador vaya a buscarlo, cuente los días que faltan para tenerlo.

La televisión hispana en Estados Unidos: Telemundo

Por detrás de Univisión se sitúa Telemundo, cadena propiedad de NBC Universal desde 2002. Emitió por primera vez en Puerto Rico en 1954, pero no fue hasta 1986 que se instauró como cadena nacional con estaciones locales en propiedad en el propio Puerto Rico, Miami o Nueva York, y afiliadas en Chicago y Connecticut. Competidora de Univision, de la que se encuentra a años luz en lo referido a audiencias, tiene una penetración mucho menor entre el público hispano, pero su perfil más juvenil hace que sea una cadena atractiva para los anunciantes (GECA, 2006: 226).

En 2007 poseía  emisoras en 140 mercados, con más de 50 estaciones y 700 afiliados de cable. Posee también mun2, cadena de cable orientada a los latinos angloparlantes y bilingües, y Telemundo Puerto Rico, que alcanza el 93% de hogares latinos. Facturó 101,7 millones de dólares en y, como Univision, Telemundo es controlada por intereses no latinos (Yúdice, 2009: 43).

BIBLIOGRAFÍA

GECA (2006) El Anuario de la Televisión

Yúdice, George (2009) Culturas emergentes en el mundo hispano de Estados Unidos. Fundación Alternativas. Documento de trabajo 01/2009

Goleada de Cuatro en noche de Champions

El partido de anoche se jugaba en La 1, pero fue Cuatro la cadena que metió varios goles ayer. Lo decía ayer en mi Twitter: se debía estar atento al share que Cuatro hiciera esa noche, pues su apuesta era bastante potente.

El primer tanto, en propia puerta, se lo marcó Buenafuente. Vino a decir que Alonso debería ir a LaSexta y no a Cuatro porque ellos habían pagado por el Mundial de Fórmula 1. Yo me pregunto: ¿habría pagado LaSexta si Alonso no llevara a la audiencia? ¿el contrato de Mediapro es con Alonso o con Formula One Management? Lo que consiguió el presentador estrella de LaSexta fue levantar más polémica o, lo que es lo mismo, publicidad gratuita a la que es su cadena rival. Metedura de pata perdonable —todo el mundo se equivoca y estoy seguro que Buenafuente es un gran tipo— que por Twitter corría que se las pelaba…

Por suerte para Cuatro, ‘El hormiguero’ superó los 2,5 millones de espectadores y obtuvo un 14,5 por ciento de cuota de pantalla. Recordar que su media se encuentra en torno al 8-10 por ciento y que es la segunda vez que consiguen datos similares en esta nueva temporada —el primero que lo consiguió fue Will Smith, en el estreno— . Han empezado fuertes, readaptando el formato a la situación actual.

Este era uno de los grandes problemas del programa. Cuesta mucho más que los formatos con los que compite en el access prime time y, en mi opinión, corría peligro de que se lo cargaran —al menos en su forma habitual— pues las cadenas competidoras —‘El Club del Chiste’ y ‘El intermedio’— estaban consiguiendo arañarle décimas de audiencia al final de la temporada pasada. Fernando Alonso hizo ayer otras de sus famosas salidas vestido de rojo, esta vez ‘rojo Cuatro’.

Sin embargo, la gran triunfadora —estreno del Barcelona en Champions League a un lado— fue la serie ‘Los Pilares de la Tierra’. Cuatro marcó unos índices de audiencias históricos para ella: superó los 5,1 millones de espectadores y consiguió un 31,1 por ciento de cuota de pantalla. Sin ser fútbol y en el clima de fragmentación reinante, el golazo fue por la escuadra.

La producción ha costado cerca de 40 millones de dólares y es un proyecto entre la productora de los hermanos Scott, la alemana Tandem Communications y la canadiense Muse Entertainment. Personalmente me esperaba otro tipo de serie, desde la ambientación al guión, pero todavía no sé si me gustó o me dejó de gustar. Habrá que darle otra oportunidad. De lo que sí estoy seguro es que por Tres Cantos deben estar dando palmas.