Soy el número 01626236 para los del GAIQ

Bien… pues… el domingo estaba aburrido y me saqué la certificación de Google Analytics a nivel individual. Por su nombre formal: Google Analytics Individual Qualification (GAIQ). Un 91 por ciento de acierto está más que bien. Salí contento.

Eso sí, estuve a punto de meter la pata porque gran parte de las preguntas —no sé cómo lo hice—, aunque las contestaba, no se quedaron bien marcadas y, en el momento final, cuando iba a finalizar el test, me salió un mensaje de aviso que decía que tenía preguntas sin responder cuando yo estaba seguro de haber respondido a todas —bien o mal, no tenía ni idea.

Como paraba el programa para averiguar la respuesta y no perder el tiempo que te dan (90 minutos), aunque como digo luego marcaba las respuestas y la pregunta como contestadas, el programa no lo identificaba así. Me tocó revisar pregunta a pregunta y comprobar que todas estaban marcadas antes de concluir el examen. Menudo susto me llevé… No pasaba nada porque tenía tiempo de sobra pero soy el típico despista’o al que le pasan estas cosas…

Además, pese haber visto los vídeos de la Google Academy, de haber leído a gente que ya se lo había sacado, de la ayuda de mis compañeros, etc. encaraba el examen con algo de miedo. A la quinta pregunta, como le pasará a muchos, ya se me había pasado y todo fue rodado. Si algo no sabía, a Google Analytics. Si todavía seguía sin saberlo, a Google. Si tampoco, a Avinash o cualquier otro manual.

Más que por el título, el certificado me lo saqué por ponerme a prueba. Tampoco soy yo muy fan de ser el que mejor sepa usar una herramienta —de hecho, tengo un cierto desprecio por Google Analytics no del todo bueno—, pero sí es verdad que la certificación está bien valorada ahí afuera. Para mí, la analítica no es una herramienta, es una forma de pensar para tomar decisiones de negocio.

El mercado corre, Internet vuela

El asunto traerá cola. Y queda mucha tela que cortar. Hablo del conflicto entre medios y Google. En mi opinión, está claro: los medios tienen mucho que perder. La realizad es tozuda y harían mal en dejar de aprovechar las ventajas que el nuevo entorno trae consigo. Más que nada porque, si ellos no lo hacen, lo harán otros. Esto parece la historia de nunca acabar. Unos ven el tsunami y se preparan para ello; otros, lo intuyen y saben que algo pasa; otros, en cambio, siguen eligiendo bañador. Al tiempo.

Suena raro que una empresa implicada defienda el derecho a Internet, está claro. No seré yo el defensor a ultranza de Google. Pero, la idea sirve: hay mucho más en juego de lo que pueda parecer. Son los modelos de negocio, esos que Internet reventó en su momento. Ahora… sólo vivimos las consecuencias. Hay algunas buenas y otras malas. Pero, las ventajas que el nuevo entorno ofrece a los medios de comunicación y a los profesionales que lo habitan es inmenso. No sé por qué carajo no se aprovecha. O, bueno, sí  lo sé: da más rabia aún.

El tema de los snippets es lo de menos. Pequeñas anécdotas en un mundo cambiante. Me vuelvo a quedar con una frase de Rubén Gallardo: “El mercado corre, Internet vuela”. Pues eso.

El reto del #BigData

Aquí quizás el mayor reto de lo que se conoce como Big Data. Reto que, por ende, también lo es de la analítica digital. La frase es de Bartosz Dobrzynski y se la he robado, tal cual, a @rugago.

El mayor reto no es el volumen de datos disponibles, sino la interpretación de los datos y la toma de decisiones de negocio basados en la información que proporcionan. El análisis de datos también nos permitirá probar nuestras suposiciones.

Twitter, ¿ágora?

No sé qué concepto tenía del Ágora, pero, cuando escuché a Dick Costolo hablar de Twitter como ágora de la sociedad, me dije: a éste se le ha pirado… Pero, más tarde, presté especial atención al vídeo y a lo que Costolo decía, además de buscar una mejor definición de ágora. La idea ya no me choca tanto.

ágora.

(Delgr. ἀγορά).

1. f. En las ciudades griegas, plaza pública.

2. f. Asamblea celebrada en ella.

3. f. Lugar de reunión o discusión.

Antes era muy escuchado que Twitter era como una barra de bar y estaba de acuerdo. Pero, claro, las estructuras y el uso que se hace de ellas va madurando —veremos si como los buenos vinos— y es ahora de avanzar en nuevos desarrollos. Costolo habla de algunas aplicaciones. Cosas que antes eran imposibles, ya lo son. Y tecnologías como ésta, surgidas del hacer, hacen que las excusas se tambaleen. Es paradójico. Estoy convencido de que, ya no sé si gracias a Twitter —es una empresa privada— pero sí gracias a tecnologías que se aprovechan del cambio de hábitos de las personas que las usan, surgirán aplicaciones prácticas que lo cambiarán todo: sistemas de control del tráfico, gestión de asistencia sanitaria o emergencias, etc. Por no hablar de proyectos que se basarán en la propia plataforma para sacar réditos. Nada nuevo bajo el Sol, pero no me deja de llamar la atención.

Aquí os dejo el vídeo, al que llegué gracias a un comentario y post de @jlori. Os recomiendo, si tenéis tiempo, el vídeo completo. Más o menos, es una hora.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=9MFWtj0AMSI[/youtube]

Jobs y la distorsión de la realidad

Sé que voy con algo de retraso, pero bueno… acabo de terminar de leer la biografía que Walter Isaacson escribió sobre Steve Jobs. Tenía muchas ganas de leerla, la verdad, pero andaba como loco buscando una versión para el Kindle… hasta que vi una oferta en un centro comercial y, pese a tener un volumen considerable de páginas, decidí cogerla en papel. Era ese momento o… muchos meses más tarde.

[pullquote]“Puede convencer a cualquiera de prácticamente cualquier cosa. El efecto se desvanece cuando él ya no está, pero hace que sea difícil plantear plazos realistas”.[/pullquote]

El libro está muy bien, aunque es denso. Me gustan más los primeros capítulos, los que hablan de cómo se forjó la personalidad de Jobs y cómo Apple nació. Seguramente sea porque los últimos ‘los he vivido’ y todos nosotros los conocemos mejor.

Sin duda alguna, los productos que Apple crea son muy parecidos a uno de sus creadores: tan simples, tan complejos. Una personalidad muy compleja con la que, si la tuvieras enfrente, sería muy difícil lidiar. He recordado varias veces un post de Martin Varsavsky que compara la personalidad de Steve Jobs y Bill Gates. Él, que prefiere quedarse con la personalidad de Gates finalmente, señala que preferiría cenar con Gates mucho antes que con Jobs.

[pullquote]”Era carismático e inspirador, pero a veces también un gilipollas”[/pullquote]

Yo, en cambio, prefiero quedarme con la violencia, el mal humor y la genialidad de Steve Jobs; será que estoy un poquito harto de los buenistas no tan bueno y prefiero a los malos –pero geniales— que van de frente. Al final bien es verdad que todos intentan salirse con la suya, por lo tanto no son tan diferentes en el qué.

Con todo y con eso, seguramente Varsavsky tenga razón y Gates sea mejor tipo, pero a mí, como digo, me atrae mucho ese concepto de distorsión de la realidad de Jobs. Aunque fuera un gilipollas a menudo. Los científicos definen el campo de distorsión de la realidad de esta forma:

Distorsión importante de la relación del individuo y el mundo exterior por la presencia de ideas o creencias delirantes a las que se adhiere con convicción, oponiéndose a los datos ofrecidos por la realidad y el sentido común.

También creo que, por mucho que digan, lo de Steve Jobs no era un caso grave, más bien un mito, y lo que sí era más una mezcla de posibles, ambición, intuición y visión. Todo en uno que ha resultado único, ¿alguien se imagina que los ordenadores, los  teléfonos o las tabletas tengan el diseño y las funcionalidades que tiene hoy en día sin la figura e influencia de Jobs? Pues eso.

Lecturas: ‘Social TV: how marketers can reach and engage audiences by connecting television to the web, social media, and Mobile’

Existen pocos libros que me hayan gustado tanto en tan poco tiempo: Social TV: how marketers can reach and engage audiences by connecting television to the web, social media, and Mobile es una auténtica delicia. Por clarificador, por oportuno y por estar bastante bien escrito.

No es que en el libro se cuenten verdades no conocidas por los que se dedican al mundo de la televisión, pero sí es verdad que sintetiza, en algo menos de 300 páginas, todo un nuevo universo que ha surgido alrededor del televisor. Y sí, son Internet, las redes sociales y el concepto de movilidad —aquí incluyo el uso de tablets y smartphones.

Cada día se consume más televisión en el mundo. Es una obviedad. Pero este consumo ha cambiado. Personalmente, no concibo ver la televisión sin… hacer otra cosa. A veces, de manera estúpida, es algo que me preocupa, porque soy consciente de que “algo ha cambiado” y que no puedo estar quieto haciendo una sola actividad, pero siempre estoy con el ordenador o con el móvil mientras veo televisión: buscando información, charlando con amigos, riéndome con los tweets de la gente, etc. Simplemente, lejos de paranoias, la forma en que consumimos contenidos televisivos ha cambiado y, profesionalmente, hay que ponerse las pilas en ese sentido.

El libro consta de once capítulos y, sería injusto si destaco unos sobre otros, pues, en general, me han parecido de notable alto y sobresaliente todos y cada uno de ellos. Sin que sirva de precedente, me limitaré a enumerarlos. Que cada uno los descubra por sí mismo y decida cuál es mejor que otro. Son muchos conceptos, muchas ideas cruzadas, en las que es difícil elegir. Los capítulos son:

  1. The Backchannel
  2. Social TV Guides
  3. TV Check in Services
  4. The Second Screen
  5. Social TV Ratings
  6. Bridge Content
  7. Audience Addressability
  8. TV Everywhere
  9. Connected TVs
  10. Conclusion (for Now)
  11. To Be Continued…

Si bien el libro se centra única y exclusivamente en el caso norteamericano, las lecciones que de él se extraen bien pueden ser aplicadas a cualquier sistema televisivo. Ojo, y cuando digo cualquier sistema televisivo también incluyo al español, por mucho que algunos cafres siempre piensen que Spain is different para posteriormente cruzarse de brazos y no hacer nada.

Como dato curioso, el libro, al menos el electrónico, incluye un código QR que te da acceso a múltiples recursos tras cada capítulo y que están al nivel de los propios textos.

Actualización 1: Soy un poco tramposo, todos los capítulos tienen un gran nivel, pero, en función de mis gustos, recomiendo el capítulo 4, el 5, el 8 y el 9. Lo siento, no pude evitarlo.

#teletwitter: Televisión y Twitter, condenados a entenderse

Twitter me sorprendió ayer con una agradable sorpresa. Estaba conectado cuando vi un tweet en el que decía que se estaba hablando sobre televisión y Social Media en  @laventana de @La_Ser. Enseguida me metí en su sitio Web y me puse a escucharlo.

La televisión y Twitter están condenados a entenderse. Los nuevos usos de consumo televisivo hacen que, cada vez más, los espectadores comenten lo que están viendo en televisión en redes sociales. Para ello, Twitter sobresale entre otras plataformas.

El programa estuvo muy bien, porque se tocaron y se derrumbaron todos esos prejuicios que la gente suele tener sobre las redes sociales: que si yo no tengo tiempo para eso (?), que si tú estás enganchado (?), que si a nadie le interesa lo que yo hago (?), que yo prefiero tener amigos en la vida real (?) y no estar aislado usando el móvil en todo momento (?)…

Como Gemma Nierga decía, “cada día son más los que ya no entienden ver el fútbol, ver las series o ver películas sin la compañía, aunque sea virtual de otros tuiteros”. Como señalaba Juan Francisco Delgado, “Twitter divierte y complementa muchísimo el visionado de la televisión con lo que aparece en el timeline. En Twitter, la ironía y el ingenio se multiplican por doquier”.

Y el fenómeno irá a más. No sé si el número de divorcios aumentará —“Estoy casada, a pesar de Twitter”, señaló Nùria Soriano—, pero puede asegurar que Twitter no aisla, sino que conecta. En el ámbito de la televisión, de los medios en un sentido más amplio, las posibilidades son infinitas.

Muchos programas, productoras y cadenas de televisión ya se han dado cuenta de las posibilidas e intentan aunar estrategias on line, en las diferentes redes sociales, con la estrategia de producción y antena que anteriormente desarrollaban. A día de hoy, en mi opinión, existe cierto miedo, fruto del desconocimiento, por parte de muchos responsables de productoras y televisiones. En un post anterior, hablaba de lo terrible que es no entender la situación actual. Pero también es verdad que muchos profesionales se han dado cuenta del fenómeno y están realizando una gran labor en lo que hoy llaman televisión social o televisión conectada que, en definitiva, no es más que televisión.

Aquí os dejo el enlace a la charla.

La irresponsabilidad de algunos gestores

En primer lugar, decir que no ví la Gala de los Goya. No sé si son prejuicios o no, pero ya me voy conociendo a los del cine… Lo siento.

Sin embargo, sí que ví algunas partes de la gala al día siguiente: el monólogo de Santiago Segura y el discurso de González Macho, entre otras. Tonto que es uno, se volvió a mosquear consigo mismo por perder un tiempo que podría haber dedicado a otra cosa. Y no lo digo por el monólogo de Segura.

Es lamentable la irresponsabilidad de algunos gestores –es extensible a otros muchos ámbitos, pero ahora me refiero a González Macho. Algunos, por tontos o por malos, no saben lo que cuesta que la gente cambie de parecer, aunque ese cambio sea para mejor. Como decía en un tweet hace unos minutos, es verdad que Internet no es el presente, es el pasado.

Antes –ya no sé ni siquiera si tampoco antes— se podría entender Internet como una ventana más. Ahora mismo, Internet supone una ventana de ventanas. La centralidad de Internet es evidente a mis ojos y a la de otros muchos que saben mucho más que yo, ¿es ineptitud la de los ‘jerifaltes’ de las empresas? ¿es maldad? Yo ya no sé…

En lo que se refiere al audiovisual, el nuevo marco digital supone una gran oportunidad a nivel de producción, de comercialización, de promoción, de internacionalización… y algunos idiotas no lo ven.

Me parece increíble. Siempre me he sentido interesado por las habilidades directivas, por la estrategia empresarial y por el liderazgo de algunos gestores. Son cosas así lo que me lleva a darme cuenta de lo vital que es. La diferencia entre una empresa u otra, de un proyecto u otro, son las personas, ¡qué importantes son! Para lo bueno y para lo malo. Y qué frágil puede ser todo: te puedes dejar los cuernos intentando convencer a la gente para que dé un pequeñito saltito, que es bueno, que es mejor de cara al futuro, y viene un irresponsable con barba y se lo carga en dos minutos. Vuelta a empezar y… otra oportunidad perdida.

Aquí el discurso de González Macho y aquí, por poner algo de sentido común, la respuesta de Álex de la Iglesia en @el_pais

 

Reflexiones a vuela pluma sobre el informe #SIE11

Ayer asistí a la presentación del libro ‘La Sociedad de la Información en España 2011’. Fue una presentación amena y rápida que, como anécdota, no se celebró en la calle Gran Vía sino que se llevó a cabo en el Distrito Telefónica, en el barrio de Las Tablas.

Primero hablo César Alierta, Presidente de Telefónica; más tarde habló Javier Nadal Ariño y, por último, como cierre del evento, el reciente ministro Soria ofreció, para mi gusto, un buen discurso sobre presente y futuro de la información en España, y de España –porqué no decirlo.

Javier Nadal, que llevó el peso de la presentación, se centró en destacar las diez principales conclusiones que se sacaron de la edición del libro de este año. Coinciden con los diez puntos del primer capítulo del libro –que, en total, tiene cuatro. Los enumero y, a continuación, comento los que me resultan más interesantes, aunque el hecho de seleccionar va a ser una tarea difícil:

  1. La banda ancha móvil dirige el crecimiento de la banda ancha en España
  2. Empieza la era post-PC
  3. Crece el comercio electrónico y se potencia la componente social
  4. Smartcities: un primer paso hacia la Internet de las cosas
  5. El 2011 ha marcado el paso al uso de una Internet más productiva en lo personal y en lo profesional
  6. De la posesión al acceso: las redes habilitan nuevas formas de uso de Internet
  7. Una nueva categoría de usuario: el comunicador digital permanente
  8. Los nuevos servicios de Internet nacen con nuevas brechas digitales
  9. Retraso en la salida a Bolsa de las grandes de Internet
  10. La concentración de mercado de las grandes empresas de Internet llama la atención de las autoridades

De este capítulo, que ha sido el único que por el momento he leído a fondo, destacaría, en primer lugar, que el futuro es móvil –menuda obviedad— y el consumo de ‘dicho futuro’ se hará en múltiples dispositivos. En el ámbito de la televisión, algunos ya se preparan: como ejemplo, antena3.com lanzó la nueva versión de su aplicación para Windows Phone 7.5 hace escasos días. Con un diseño mejorado, esta aplicación permite disfrutar de todos los contenidos y servicios de antena3.com en el móvil, de forma directa e incluyendo la emisión en directo, mejorando la experiencia de los usuarios. Es sólo un ejemplo pero mi experiencia en Corea me permitió ver que aquí hay mucho por recorrer. Y eso es bueno: está todo por hacer.

Además, destacaría el hecho de que las redes habilitan nuevas formas de uso de Internet y que se está formando una nueva categoría de usuario. Por un lado, el informe recuerda que el consumo de películas y series asciende a casi el 60 por cien del total del consumo on line de contenidos. Justo anoche, tras el partido de fútbol, me llamó la atención un comentario en Twitter de Eduardo Prádanos sobre la posibilidad de medir todo lo que Internet y el consumo televisivo en ella supone. Como digo, mucho recorrido por hacer.

En tercer lugar, y esto sí que me parece interesante puesto que mucha gente parece no verlo, la concentración de mercado de las grandes empresas de Internet será un grave problema en el futuro. Es verdad que la innovación, para existir, necesita de unos mecanismos de mercado que permitan recoger los frutos de un mayor atrevimiento. Pero el 89 por cien del tráfico generado por los tablets a nivel mundial es de Apple y más del 90 por cien de la publicidad on line basada en búsquedas es de Google. Me dirán, ¿por qué es malo? ¿no se lo han ganado? Sí, se lo han ganado y ahora deben tener su premio, pero, por simple inercia de mercado, será un problema en el futuro…

Aquí os dejo el enlace al informe, que se puede descargar en PDF.

PD: César Alierta que, como os decía, inauguró el acto me pareció un pésimo orador. Era la primera vez que acudía a un acto en el que él estuviera y… decepcionó. En cambio, me pasó todo lo contrario con Soria: su discurso fue brillante y su tono más que adecuado. Y sabe de lo que habla: tiene Web, blog, Twitter, etc. Digamos que está puesto, no como Alierta. El diablo está en los matices.