Twitter Analytics

¿Alguien recuerda el revuelo que se montó cuando Twitter anunció que permitiría descargar el historial de tuits de las cuentas propias? ¿Alguno lo utilizó más allá de descargarlo el primer día? Bien, pues eso es lo que pasará con Twitter Analytics.

Medir lo que pasa en Twitter, especialmente para algunos sectores, es muy importante. Especialmente, cuando hay publicidad de por medio. Pero de ahí a que se conviertan en vitales… va un trecho.

Curiosear está bien. Pero tiene sus limitaciones. Y es para eso para lo que sirve Twitter Analytics. Al menos, de momento.

El anuncio del lanzamiento para todos los públicos de Twitter Analytics debe ser entendido como un acercamiento (o un intento de acercarse) a las marcas por parte de Twitter. Eso sí que es interesante, pero entendido como un proceso mucho más grande y global.

Bienvenidas sean las analíticas de la propia Twitter, pero mantengamos la calma. A veces cansa el piar de algunos.

Sobre redes sociales y sensatez

Acabo de encontrar una opinión que, al fin, me parece sensata. Es la de Manuel de Lorenzo y habla sobre la ya pasada polémica entre Jordi Évole, las eléctricas y esos que, en un alarde de incoherencia, querían defender la emisión del programa a capa y espada. Antes de que se me vaya la cabeza, aquí el enlace.

Creo que, a veces, lo de las redes sociales se nos va de las manos… Me encanta el uso que Jordi Évole hace de ellas a la hora de gestionar su programa. Es lo que se llama #socialTV y, bueno, es un referente y muchas de sus declaraciones han servido para consolidar el fenómeno, no me cabe duda. Ahora bien, como casi siempre, lo que no me gusta es el rebaño que lleva incorporado. Ese que no piensa y no pensará en su vida, pero está dispuesto a lo que sea por defender sus –*cambiantes*— ideas. Me cansa y lo detesto. Leer la petición en change.org que se creó para frenar la cancelación del programa me daba vergüenza ajena. Sobre todo sabiendo del poder de las redes sociales en y para usos, digamos, más convenientes. La cosa es que… recibió más de 100.000 firmas. Algo que, para mí, refleja mucho el nivel que hay. Ejem, ejem.

Salvados es un gran programa, no lo dudo, y Jordi Évole, un gran profesional. Pero el programa, que no me suelo perder, peca de poco objetivo un domingo sí y otro… también. Y veo que esa tendencia se va acentuando con cada emisión. Se necesita que alguien denuncie los atropellos que se han producido en los últimos años en España y también que se traten temas polémicos que pocos suelen tratar. Pero con objetividad. Si no, se convertirá en una caricatura y acabaremos perdiendo todos.

Veo cierta relación –puede que sea muy retorcido— entre ese populismo y la reacción de la gente que sigue el programa. Y no me gusta.

Informe Nielsen sobre #SocialMedia en 2012

Se acaba de publicar el informe de Nielsen sobre #SocialMedia en 2012. El enlace es éste. Y también lo podéis descargar en pdf.

Dos cosas me han llamado la atención. Por un lado, este tuit que, en mi opinión, lo dice todo:

Social Networking is all about Mobile. App usage now accounts for more than 1/3 of social networking time ow.ly/fM9pw

— Nielsen (@NielsenWire) diciembre 3, 2012

Un tercio del uso que se hace de las redes sociales viene vía mobile. Las cifras de aumento en el uso del móvil y de las apps para estos dispositivos ha sido bestial en el último año. De un año para otro, siempre según Nielsen, el usos de ‘social apps’ —entiendo que se refiere a redes sociales a través del móvil, de sus apps– se ha visto incrementado un 76 por cien.

Por el otro lado, el pequeño informe que Nielsen cuelga en Internet hace referencia al uso simultáneo que se hace de móviles y tabletas mientras se está viendo la tele: la tan manida #socialTV o televisión social. En Estados Unidos, el 41 por ciento de las personas encuestadas que tienen una tableta y el 38 por cien de las que tiene un smartphone suelen usar las redes sociales mientras que ven la televisión. Además, el estudio apunta algo que todos sabíamos: Twitter es la red social con mayor aplicación práctica en el mundo de la televisión y un tercio de los tuiteros suele hacerlo sobre programas de televisión.

En lo que se refiere a franjas demográficas, se diferencian dos grandes grupos demográficos: aquellos entre 18 y 34 años de edad, que suelen hablar sobre lo que les gusta y/o disgusta de las tramas de las series y programas de televisión; y aquellos entre 35 y 44 años que hablan de forma más generalizada sobre TV.

Además, como propina:

A la pregunta ‘¿Interactúas con las redes sociales mientras ves la televisión?’ el 63 por cien de las personas en África y Oriente Medio contestaron que sí. En Latinoamérica, el porcentaje que contestó afirmativamente fue del 52 por cien; en Asia-Pacífico, el 47 por cien; y, en Europa, donde nos parece que existe un boom, sólo el 38 por cien. Al menos, es curioso.

Twitter, ¿ágora?

No sé qué concepto tenía del Ágora, pero, cuando escuché a Dick Costolo hablar de Twitter como ágora de la sociedad, me dije: a éste se le ha pirado… Pero, más tarde, presté especial atención al vídeo y a lo que Costolo decía, además de buscar una mejor definición de ágora. La idea ya no me choca tanto.

ágora.

(Delgr. ἀγορά).

1. f. En las ciudades griegas, plaza pública.

2. f. Asamblea celebrada en ella.

3. f. Lugar de reunión o discusión.

Antes era muy escuchado que Twitter era como una barra de bar y estaba de acuerdo. Pero, claro, las estructuras y el uso que se hace de ellas va madurando —veremos si como los buenos vinos— y es ahora de avanzar en nuevos desarrollos. Costolo habla de algunas aplicaciones. Cosas que antes eran imposibles, ya lo son. Y tecnologías como ésta, surgidas del hacer, hacen que las excusas se tambaleen. Es paradójico. Estoy convencido de que, ya no sé si gracias a Twitter —es una empresa privada— pero sí gracias a tecnologías que se aprovechan del cambio de hábitos de las personas que las usan, surgirán aplicaciones prácticas que lo cambiarán todo: sistemas de control del tráfico, gestión de asistencia sanitaria o emergencias, etc. Por no hablar de proyectos que se basarán en la propia plataforma para sacar réditos. Nada nuevo bajo el Sol, pero no me deja de llamar la atención.

Aquí os dejo el vídeo, al que llegué gracias a un comentario y post de @jlori. Os recomiendo, si tenéis tiempo, el vídeo completo. Más o menos, es una hora.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=9MFWtj0AMSI[/youtube]

Lo que Twitter trae consigo

Hoy quiero hablar de dos noticias. Quizá a algunos les parezca una tontería, pero en mi me parecen de gran importancia en el entorno de la comunicación.

Por un lado,  la noticia de la denuncia de Telecinco a Pablo Herreros, experto en el mundo de la comunicación. Por el otro, la de Lord Alistair McAlpine, ex asesor de Margaret Thatcher, quien quiere darle una lección a quienes difundieron en la red social los falsos rumores que le acusaban de abuso a menores, incluidos aquellos que retuitearon noticias o comentarios sobre el asunto.

[pullquote]Los dos casos muestran cómo han cambiado las reglas del juego.[/pullquote]

Ambas, por raro que parezca, están muy ligadas: muestran cómo han cambiado las reglas del juego. Y las dos están vinculadas, además, por la responsabilidad. La que tanto empresas como personas deben asumir.

Telecinco, pegándose un tiro en el pie en mi opinión, ha denunciado por amenazas y coacciones a un tipo de la calle, no vinculado a ningún otro grupo y con nada en contra de Telecinco salvo aquella acción concreta.

En su momento, alguien podría pensar que estaban desarrollando una estrategia de comunicación cuando intentaban negar las consecuencias que la acción de Pablo —la de las personas que se sumaron a su iniciativa y la de las marcas que retiraron su publicidad—. Nada de eso. Simplemente, es que no lo veían. No veían el cambio. Es algo que… me llama poderosísimamente la atención.

Pablo sólo puso nombre y soporte a lo que mucha gente sentía por aquel momento: algo que a todas luces es justo. Y lo hizo a través de mecanismos sociales que están ahí, al alcance de todos. Y que traen consecuencias para aquellos que no lo quieran ver: porque, a estas alturas del partido, es que no las quieren ver. No me creo que dentro de la propia Telecinco no haya gente que no sepa elaborar estrategias en el entorno social, que es bidireccional.

A estas alturas, pienso que lo han hecho sólo para meter miedo al pobre hombre. Si no, es de juzgado de guardia. No ven que las reglas de juego de su propio mercado han cambiado y, además, se olvidan de uno de los dos públicos al que toda cadena de televisión se dirije. En este punto, Enrique Dans lo dice mejor que yo:

Perdón por decir obviedades, pero… los espectadores no somos clientes de las cadenas de televisión. Los espectadores somos simples pares de ojos que constituyen la materia prima que las cadenas comercializan a sus anunciantes. Por tanto, lo lógico es que las protestas se estructuren ante aquellos con los que puedes ejercer algún tipo de presión, en este caso las empresas de las que eres cliente, cuyos productos consumes. Eres completamente libre, por mucho que proteste y se querelle Telecinco, de consumir lo que te dé la gana, o de dejar de consumir en función de cualquier criterio que se te pase por la imaginación, válido o no. Es perfectamente lícito y democrático convocar a otros consumidores a que no consuman por las razones que quieras. Y si un juez va y dice que eso constituye de alguna manera un delito, se equivocará y tendrá que ser rectificado por instancias superiores. Tal posibilidad es sencillamente impensable.

Además, está el asunto de lo que hasta ahora no se medía y, por supuesto, ya no se puede dejar de obviar. De nuevo, frase de Enrique Dans:

En su miopía, las cadenas de televisión se han acostumbrado a gestionarse según métricas incompletas, características del mundo unidireccional del siglo pasado: mientras el muestreo de los audímetros siga diciendo que el contenido funcionó y fueron líderes en una franja determinada, todo vale.

[pullquote]Bendita [o maldita, para algunos] bidireccionalidad.[/pullquote]

En cuanto a la segunda noticia, seguramente el tal Alistair McAlpine tenga razón. Como el tipo tenga tiempo libre —ojo, que está jubilado…— y algo de dinero, perfectamente podría ganar el juicio. Por muy estrambótico y friki que nos parezca, hay mucho que legislar en estos nuevos entornos. El daño causado al tipo en el caso de que no sea verdad lo que se difunde –como creo que se ha demostrado—, puede ser muy grande. Y tienen que existir mecanismos de defensa.

Mucha gente no se da cuenta de que Twitter es un medio en el que [casi] todo lo que se expresa es pura comunicación pública, con todo lo que ello conlleva: da voz a quien antes no la tenía, pero a la vez esa posibilidad debe ser ejercida con responsabilidad. Queda mucho por lidiar aquí, muchísimo. Habrá gente que lo aprovechará y otra que no. Además, los márgenes para hacer trampa, pueden —de hecho, está sucediendo— se hacen más pequeños.

Bendita [o maldita, para algunos] bidireccionalidad. Y que a estas alturas estemos hablando de esto…

Twitter, televisión y estrategia

[pullquote]¿Qué no estará viendo Twitter en su relación con la televisión?[/pullquote]

El otro día intercambia impresiones sobre medición de audiencias y posibilidades de los agentes del medio televisivo con Twitter. Al día siguiente, Chloe Sladden anunciaba:

Aquí se puede ver el perfil en LinkedIn de Grossman. Su misión será acercar posturas y manejar los hilos entre bastidores, supongo, para una relación mucho más efectiva entre… piratas y corsarios. A ver qué sale.

[Manda coj**** que Chloe Sladden se equivocara al tuitearlo y enlazara mal a la cuenta de Ben Grossman]

La incorporación de nuevas métricas a la medición de audiencias televisivas

Aquí dejo la presentación que utilicé en la comunicación presentada en el Urban TV Festival, sobre nuevas métricas a la hora de medir el consumo de televisión. Fue algo sencillito, 10-20 minutos. Me gustó porque… generó conversación tras el evento. El interés en la relación Twitter-TV es importante y hay mucha inquietud por resolver preguntas. Eso es buenísimo.

Sobre la compra de Social Guide por parte de Nielsen

El pasado lunes se hizo efectiva la compra de Social Guide por parte de Nielsen. Un paso más en la incorporación de nuevas métricas a la hora de medir el consumo televisivo. Será un proceso lento, pero será.

Siempre dije que estas nuevas métricas serían complementarias a las actuales mediciones y así será. Nielsen, pero tampoco Kantar Media o cualquier otra, no puede quedarse parada dejando escapar informaciones que, de forma efectiva, están muy vinculadas a la televisión. Y moverán mucho dinero.

En el panorama estadounidense, existen cuatro grandes empresas que se dedicación a la analítica de redes sociales, especialmente Twitter, y Televisión.

Por un lado, a mi parecer más importantes, están Bluefinlabs y TrendrrTV. Por el otro, están la recién adquirida Social Guide y Networked Insights.

Tengo especial predilección por el trabajo de Bluefinlabs. Está dirigido por Deb Roy, profesor del MediaLab del MIT. La empresa, además de aportar métricas, sobre el volumen de datos que la televisión genera en Estados Unidos, ofrece datos convertidos en información que también puede ser muy útil para los anunciantes. Pero lo más importante es el trabajo que están haciendo a la hora de mapear los comentarios que la gente realiza sobre sus cadenas, programas o presentadores favoritos. Quizá los tiros vayan por allí. Y quizás la evolución sea bastante rápida.

TrendrrTV, por su parte, está dirigida por Mark Gunheim, también tiene cierta relevancia. Su línea de negocio, la que ellos han elegido, ha sido la de elaborar ránkings e índices de audiencia. En mi opinión, es una visión más cortoplacista pero… puede funcionar. Además, tienen una buena cartera de clientes.

En tercer lugar, situaría a la recién adquirida Social Guide y también a Networked Insights. Son dos empresas que también trabajan con analíticas de redes sociales pero que, a mi entender, tienen menos peso de marca que las dos anteriores.

Las cosas van muy rápido y, bueno, Social Guide ha sido la elegida. No han transcendido ni precios de compra ni porcentajes a repartir entre los propietarios, pero… me quedo con la idea de que las grandes empresas de medición ya se han dado cuenta y han decidido mover ficha en el tablero. Que sepan aprovechar el movimiento o no, que consigan unificar criterios de medición o no… es otro cantar.

Si han decidido incorporar a la gente de Social Guide, que no saben tanto de televisión pero sí sabe cómo medir tráfico en Internet y lleva incorporada una nueva cultura, podría funcionar. Si no es así, me temo que la compra habrá sido en balde.

Si la operación se ha realizado porque los grandes gerifaltes han escuchado cantos de sirena o porque hay un verdadero interés en hacer evolucionar el sector se verá dentro de poco. Al menos, se verán indicios de ello.

“La medición de la televisión social en España: concepto, evolución y posibilidades presentes y futuras”

El pasado día 11 acudí al III Congreso Internacional de Comunicación 3.0, en Salamanca. Presenté una comunicación sobre televisión social que llevaba por nombre “La medición de la televisión social en España: concepto, evolución y posibilidades presentes y futuras”. A pesar de que la comunicación formará parte del libro del Congreso, adelante el .pdf que presenté.

El estudio de caso es muy, muy esquemático; con escasas conclusiones. La causa es la escasez de espacio. La investigación y trabajos sobre medición de audiencias en televisión que tengo entre manos son mucho más amplios y ya tendré ocasión de ir ampliando objetos de estudio, delimitación temporal, etc. Me interesaba tratar más otros aspectos, que están en el paper.

Aquí dejo el .pdf.

“Conectar TV y Web social”, Deb Roy [ENG]

La relación que existe entre televisión y redes sociales, especialmente en Twitter, suele ser muy fácil de ver pero muy difícil de explicar sobre todo cuando, a quien se lo explicas, no es muy ducho en redes sociales. No todo el mundo tiene que serlo, claro está. No se trata de eso: sólo… que a veces es difícil.

Deb Roy es el presidente y fundador de Bluefin Labs, empresa de analítica que se encarga de analizar esa relación en el mercado estadounidense. Me costa que están teniendo bastante éxito y, como ejemplo, hace poco se levantaron 20 millones de dólares americanos —que se dice pronto…— de un grupo de inversores entre los que estaba Time Warner. No quiere decir nada, pero a la vez quiere decir mucho… Pero, vamos, la cuestión es que, en esta conferencia celebrada en París, explica bastante bien cómo Twitter y los programas de televisión se retroalimentan y cómo su empresa lo aprovecha.

Un pasito más para hacerlo más comprensible.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=zk3YNTXLrtI[/youtube]